Señor mío Jesucristo, que os ofendéis con la culpa y os aplacáis con la penitencia: oíd benigno las súplicas con que imploramos vuestro perdón y misericordia. No nos castiguéis por nuestros innumerables pecados, sino perdonadnos por vuestra infinita misericordia. Os rogamos, Señor, por los que no os ruegan; os bendecimos por los que os maldicen; os adoramos por los que os ultrajan, y por nosotros os pedimos perdón y misericordia.
Por nuestros pecados, por los de nuestros padres y hermanos, por los de nuestros amigos y enemigos, por los del mundo entero. Misericordia, Señor, misericordia. Por nuestra soberbia, por nuestros odios y rencores, por nuestros desprecios de los pobres, por nuestros abusos de los débiles: Misericordia, Señor, misericordia. Por nuestras avaricias, por las usuras e injusticias, por los fraudes y robos, por el lujo y profusión de los gastos: Misericordia, Señor, misericordia. Por las deshonestidades, por las conversaciones impuras, por las infidelidades de los esposos, por el libertinaje de los jóvenes: Misericordia, Señor, misericordia. Por los escándalos de los teatros, televisión, cine, libros, espectáculos, por la obscenidad de los cantares, por el desenfreno de las diversiones: Misericordia, Señor, misericordia. Por la provocación de las pinturas, por la desvergüenza de las revistas obscenas, por el descaro en las acciones, por la indecencia en los vestidos: Misericordia, Señor, misericordia. Por la mala educación de los padres, por la indocilidad de los hijos, por la insubordinación de los súbditos, por los abusos de los gobernantes: Misericordia, Señor, misericordia. Por la cobardia y debilidad de los tibios, por las hipocresias y respetos humanos, por el atrevimiento y procacidad de los impíos, por la apostasía de los gobiernos y naciones: Misericordia, Señor, misericordia Por la libertad de cultos, por las insolencias de la prensa, por la libertad de conciencia y por todas las libertades contrarias a vuestras leyes: Misericordia, Señor, misericordia. Por las blasfemias en las calles, por las blasfemias en los periódicos, por las blasfemias en las cátedras, por las blasfemias en los libros: Misericordia, Señor, misericordia. Por la profanación de los días festivos, por la irreverencia en los templos, por el robo de las iglesias y sagrarios, por los insultos a las sagradas imágenes: Misericordia, Señor, misericordia. Por las maquinaciones de la masonería, por los crímenes políticos, por el desenfreno de los sistemas políticos, por las maldades de las sociedades anticristianas: Misericordia, Señor, misericordia. Por el despojo del Papa, por la persecución a los Obispos, por la opresión de las órdenes religiosas, por los insultos al sacerdocio: Misericordia, Señor, misericordia. Por el desprecio de Jesucristo, por la negación de su divinidad, por el menosprecio de sus sacramentos, por la persecución a su iglesia: Misericordia, Señor, misericordia. Por los malos sacerdotes, por los malos jueces, por los malos soldados, por los malos gobernantes: Misericordia, Señor, misericordia.
Oración: ¡Oh Dios, de quien es propio compadecerse siempre y perdonar! Escucha nuestra oración, para que vuestra piadosa misericordia nos absuelva completamente a nosotros y a todos cuantos están encadenados al pecado. Lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
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