Usted está aquí: Poesías
Volver a: Inicio
Seguir a: ARTÍCULOS
General: Inscripción Información Legal Contáctenos Mapa del sitio

Poesías

POESÍAS DEDICADAS A JESÚS, SUMO Y ETERNO SACERDOTE, Y, CON ÉL, A TODOS LOS SACERDOTES. CUANDO TENGÁIS A DIOS EN VUESTRAS MANOS, IMITAD LO QUE TOCÁIS.

Santo, Santo,Santo, Señor Dios de los ejércitos, llenos están los cielos y la tierra de tu gloria. Bendito el que viene en el nombre del Señor ¡Hosanna en el cielo!

¡Gloria al Padre, gloria al Hijo, Gloria al Espíritu Santo!

Cuando las manos consagradas del sacerdote elevan a Cristo, las personas se postran en adoración y reparación.
Cuando elevas los ojos y miras al Amor te sientes palpitar, porque en tu pecho crece las ansias del más allá. Y, cuando la cruz aprieta, te agarras a la de Cristo que por ti clavado está.




Si una espina me hiere…

¡Si una espina me hiere, me aparto de la espina
…pero no la aborrezco! Cuando la mezquindad
envidiosa en mí clava os dardos de su inquina,
esquivarse en silencio implanta, y se encamina
hacia más puro ambiente de amor y caridad.

¿Rencores? ¡De qué sirven! ¿Qué logran los rencores?
Ni restañan heridas ni corrigen el mal.
Mi rosal tiene apenas tiempo para dar flores,
Y no prodiga savias en pinchos punzadores:
si pasa mi enemigo cerca del rosal,

se llevará las rosas de más sutil esencia;
y si notare en ellas algún rojo vivaz,
¡será el de aquella sangre que su malevolencia
de ayer vertió, al hervirme con encono y violencia,
y que el rosal devuelve , trocado en flor de paz!


Amado Nervo

Yo no soy demasiado sabio

Yo no soy demasiado sabio para negarte,
Señor; encuentro lógica tu existencia divina;
Me basta con abrir los ojos para hallarte,
La creación entera me convida a adorarte.
Y te adoro en la rosa y te adoro en la espil?l?na.

¿Qué son nuestras angustias para querer por
argüirte de cruel? ¿Sabemos por ventura
si tú con nuestras lágrimas fabricas las estrellas
si los seres más altos, si las cosas más bellas
se amasan con el noble barro de la amargura?

Esperemos, suframos, no lancemos jamás
a lo Invisible nuestra negación como un reto.

Pobre criatura triste, ¡Ya verás, ya verás!
La muerte se aproxima…¡De sus labios oirás
el celeste secreto!


Amado Nervo

TRÍPTICO EUCARÍSTICO

COLOQUIOS DE ADORADORES I

Duc in altum (Luc. 5,4)

Es de noche, Señor, y un Nicodemo
viene a tu casa a verte, aquí es el día:
Un resplandor, un sol, tu Eucaristía
Me baña en luz y amor, ya nada temo.

¿Qué reme mar adentro? Muy bien, remo;
Yo el remero, Señor, pero tú el guía…
Brama el sañudo mar, la noche es fría,
¿Podré llegar del lago al otro extremo?

Pero Cristo señor increpa al viento,
la bonanza se impone, el mar se aquieta
y ganamos la orilla en leve intento;

el alba lanza ya su luz discreta
y un pez sobre las brasas, suculento,
convoca a la eucarística dieta.



COLOQUIOS DE ADORADORES II

Desiderio desideravi (Lc. 22,15)

Yo también con anhelo he deseado
participar, Señor, en esta cena
nueva Pascua de amor, tu mesa llena
de Pan del Cielo y Vino deificado;

y asistir como Pedro entusiasmado
con tu palabra luminosa y plena,
como a tu amor rendida Magdalena,
como Juan en tu pecho recostado.

No hay después Getsemaní angustioso
Ni se escuche de turbas griterío
Ni torture la Cruz tu cuerpo hermoso;

Déjame en tu Tabor hoy, Señor mío,
Adorarte triunfante y glorioso,
Que por algo el sepulcro está vacío.

CORPUS CHRISTI

Lapides clamabunt (Lc. 19,40)
Viste el cielo de azul, el sol de oro,
De blancas azucenas los altares,
Junio exhibe sus glas singulares,
La Iglesia, entre tesoros, su Tesoro,

El pueblo aclama a Dios, clamor sonoro,
Ritos, rezos, cantores y cantares…
¡Oh pueblo del Señor si tú callares,
Las piedras alzarían voz en coro!

¡Corpus Christi, esplendor en tierra y cielo!
Corpus Christi entre incienso, amor y flores,
Con ángeles y niños en desvelo,
De toda raza y lengua adoradores…

¡Corpus Christi español, broncea al vuelo,
“Cantemos al Amor de los amores”!

Ignacio Segovia
(PRIMER PREMIO DE POESÍA EN EL CONCURSO DE LA FUNDACIÓN DE LA ADORACIÓN NIOCTURNA FEMENINA ESPAÑOLA, junio 2001)

AMISTAD EN CRISTO

Las pétreas arcadas de la cripta
saben de corazones y plegarias,
bajo su suelo yace la memoria
de hermanos como tú y como yo
que creyeron
en ese bien supremo
que gozaremos,
En otra altas morada,que aquí, no alcanza.
Amistad en Cristo
se fundó
como un refugio
de fe,
de cobijo
y esperanza.
Un ramillete aunado de empeños,
en no olvidar
a Aquel que nos creó,
de no olvidarle
en este apocalisis,
que habitamos.
Postrados ante ti Señor,
protege
esta hermandad
a ti consagrada
en la carne y la sangre
de tu verbo,
y del sublime legado que dejaste:

“YO SOY LA RESURRECCIÓN,
TAMBIÉN LA VIDA,
EL QUE CREE EN MÍ,
VIVIRÁ
AUNQUE HUBIERA MUERTO”


Rosario de la Cueva



H Á G A S E



LA LUZ desde los siglos de los siglos anunciada

iluminó de repente en el tiempo oportuno

la habitación del rincón más oscuro

en donde “ la niña ” el misterio contemplaba

haciendo que su arpa silenciada sonara .



“ HÁGASE ” entonaron sus notas humilladas,

himno de la música de la fiesta trinitaria,

quedando al descubierto el poder de las alturas en “ LA NUEVA EVA ” la antigua rescatada .



EN el “ SÍ ” humilde de esta mujer filigrana

quedó grabada la obra maestra por Dios creada .

DISPARADO el escondido lenguaje del Magnificat

el coro celestial inclinado se arrodilla,

y la humanidad aguarda deslumbrada .



ROTO el silencio María inaugura su Cátedra,

la tierra se cubre de cascadas de

inundando las praderas de la humanidad

/ con sus gracias.



LOS cielos cantan maravillas sin descanso,

y la humanidad se esfuerza por ensayar su canto.

EL grito del Silencio deja a las riquezas sepultadas,

y a los pobres de espíritu entroniza en su morada .



E L S I L E N C I O



POR un momento que, ¡ ojalá sea eterno !,

me siento libre como el viento

sin importarme fronteras

y escalando montañas

sin nadie que me detenga .



VAGO y vago como un loco

y en el aposento del Silencio me abismo .

MI alma, extasiada, contempla miríadas

de radiantes palabras electrificadas

María, absorta, me asombra .

¿ Quién sabía, fuera de Dios,

que eras Inmaculada ?

SANTUARIO, SILENCIO, TESORO,

contemplando a tu Hijo Jesús, Dios .



SILENCIO ...

siempre callado y continuamente hablando

abasteciendo praderas,

robusteciendo orgullosas

montañas abrazadas,

descansando en las aguas oceánicas,

consolando almas que aman .

DIÁLOGO ...

de amaneceres

navegando Tú, ¡ oh Dios !,

en las cosas y en los seres .

¿ Cuándo podré llegar

a ser manto y envolver tu Oratorio ?

¡ Señor, tus palabra silenciadas

enloquecen, santifican

LA MARIPOSA

¿ ME invitas, Señor, a que te vea

en las alas de esta mariposa ?

Brilla, vuela, vuela y vuela ...

¡ Qué hermosura de mariposa !



¡ DIOS mío, si es muy poquita cosa !

Pero, en este breve momento

que me has concedido infinito,

la veo más grande que cualquier cosa .



¡ QUÉ curioso, con ella sueño !

Me dirige a la orilla del mar

que me habla de inmensidad .



LO que entiendo es tan poquito

que lo quisiera agrandar

y, al no poder agrandarlo,

lo agranda esta débil mariposa

que me refleja, Señor, tu eternidad .



¡ OJOS !



LOS ojos, Señor, que me has dado

son tan pequeños que poco veo

que, queriendo verte no te veo

y, si te veo, ciego me quedo .

OJOS . . . ¡ Ah, los ojos,

que abriste al ciego de nacimiento !

TUYOS son éstos, mis ojos .

¿ No sería, mejor, cerrarlos,

y conseguir verte del todo, aunque ciego?



SIETE SON LAS PALABRAS



DE todas las tardes, la más hermosa

y alargada de la historia, la del Viernes santo,

“ LA TARDE ETERNIZADA ” .

Despedazaste, Jesús, al pecado,

iluminaste el misterio con tus siete palabras .



TARDES me acerco a la del Viernes Santo

repitiéndose el mismo eco en amoroso divino guiño :

¡ Te he salvado !

¡ confía en Mi !

¡ mi paz sea contigo,

amado hijo, hermano, amigo !



TUS siete palabras inmortalizadas,

desgarradas, incrustadas y suspendidas

desde la cruz desde el calvario colgadas ...

¡ para que el hombre las oiga,

entienda, comprenda, las siga !

¡ Permitirá el hombre que las contemple

tan solo el sol y las estrellas ?



EN las horas calladas de la acibarada noche,

cuando tus amigos roncaban dormidos,

acurrucados entre oscuros olivos,

Tú sólo, solito, obligado te viste demostrar al vivo

las dos naturalezas hasta que derramaste sangre .



- ¡ Padre, si es posible

aparta de mí este cáliz !

¡ Tan amargo te resultó

perdonar todos los pecados !

- ¡ PADRE, perdónales,

que no saben lo que hacen!



LOS hombres no sabemos lo que hacemos,

de tu amor eterno comprendemos nada, o casi nada .

Sólo te conoce quien al enemigo ama .

Perdonando y redimiendo

tus siete palabras están obligadas

a repetirse perpetuamente

al no cesar el hombre de matarte .

SIETE . . .

¡ SÍ !

SIETE son los amores para ejemplo de los hombres,

siete gritos para que retumben en los oídos,

siete resplandores para que enciendan los corazones,

siete relámpagos para que alumbren los infiernos,

siete pregones para que las mentes reflexionen,

siete ecos para que las piedras griten,

13

siete compasiones para que el hombre deje de ser pobre .

¡ TÚ, Jesús,

tu cruz,

y tu madero,

arden la RESURRECCIÓN

en tu Fuego

al encenderse tierra y cielo .



¡ JESÚS ! . . .

tus siete palabras

caminan por la senda

con mis lágrimas

resucitándola !


E L D A R D O



EL mundo y Dios en mí vivían,

los dos bandos me atraían,

yo, apenada, sufría .

¡ A Dios, sólo a Dios amaba !

Y . . . porque vivir quería,

y harta de mí misma estaba,

pedí a Jesús morir un día

hasta que le llegué a decir

sin poder contener las lágrimas :

- ¿ Qué quieres, “ Mi Amor ”, de mí,

si toda soy para Ti ?



SEGURA, sin estar segura,

queriendo y no queriendo,

sufriendo y, a la vez, gozando

¡ con la fe ardiendo en el dardo !



SI sabiendo que no sabía

y, al no saber, sí sabía,

si apagándome me encendía

y, odiándome más amaba .

¿ qué quieres, “ Mi Amor ”, de mí,

si deseaba vivir,

de ahí que morir quería ?



LOS tormentos se multiplicaban,

las gracias se redoblaban,

la llaga henchía y sangraba.

Amada por Jesús, “ Mi Amado ”,

¿ Por qué quería que viviera así ?



PUES . . . ardía y no me quemaba,

bebía y más sed tenía,

sufría y más gozaba.

¡ A esta mujer de Avila

Dios se empeña en derretirla !



HERMOSEADAS todas mis faltas

con “ Mi Amor ” estaba casada

la paloma en libertad cautivada,

la pieza cazadora, cazada..

¡ alma conquistadora, ahora conquistada !

SI EL AMOR toma la delantera

hay “un algo, un no sé qué . . .”

que todo lo torna y trueca .



¡ NO te preocupes, alma,

nada te turbe,

nada te espante.

Sólo Dios basta !





¡ H E R M O S U R A !



¡ HERMOSURA de naturaleza

nacida de LA HERMOSURA !

incomparable a cualquier hermosura,

siempre callada, viva, desnuda,

brillando con Tu Hermosura,

de Tu Hermosura, en Tu Hermosura .



NO te engríes ni te ensalzas,

eternamente humillada,

con mirada de lanza hacia las alturas,

resignada a vientos y tormentas,

calores, lluvias, fríos y heladas .



LAS veinticuatro horas del día

contemplas el sol, los cielos y las estrellas

dando bienvenidas a amigos y familias

para que gocen de tus praderas, flores, plantas...

¡ gratuidad de tu naturaleza !

Olviden riñas, envidias, penas,

y se emborrachen de la ofrenda regalada

de tu paz y aquiescencia .



MUERES, resucitas, te renuevas,

sustentas, alimentas,

invitas al hombre que se enriquezca .

Hospitalaria, sin puertas ni fronteras,

¡ absoluta presencia, abierta , nueva !



NO te jactas, ni codicias, ni robas .

Te cortan, te podan, te matan .

¡ El hombre te destruye a su manera !

No duermes ni descansas .

El Creador contempla tu esencia :

- Mirad los lirios, no se visten . . . -

¿ Quién se embellece como ella ?

VÍSTEME de tu Hermosura,

humilde, sencilla, campechana .

Los místicos te reclaman, se te acercan.

NADIE te odia, todos te quieren, te aman,

te sueñan, te piropean .

TE comparan, mas no te igualan .

Sublimas, transportas, transformas, elevas.

¡ Eres hermosura por naturaleza !



¿ QUIÉN fuera hermosura

de LA HERMOSURA ? . . .

¡ QUE te canten la libertad de la nidada

de tus aves junto con los poetas !


L A S O M B R A



SÉ, ¡ así !, sin habla,

callada, arrastrada, humillada,

del sol lejana, del hombre cercana .

De la cruz que - si abultada - más luz derramas .

Al sol no sombreas, ni alcanzas, ni abrazas .

¿ Del sol te escondes, te alucinas, te espantas ?


DICHOSA tú, ¡ hermana sombra !

¿Que hiciste cuando LA LUZ te gritó...

RESURRECCIÓN ?

¡ pues ningún hombre vio ni oyó !

R E D O B L A S T E T U A M O R

PREFERISTE esconderte como un niño

bajo la sombra de mi enfermedad aprisionada

flanqueando al son de viento huido

cuando la cruel depresión me mataba .



YO era un trapo mojado en cualquier lugar tirado,

escoba tirada, desechada .

Tú, el Dios todopoderoso y escondido

mientras yo alimentaba mi alma empecatada .

POR todos los rincones oteros te buscaba

y el vacío del silencio del abismo

era el eco, sin respiro de esperanza .

Como un loco te suplicaba y rogaba ...

¡ mis sufrimientos eran tantos !

Aguantaste las espadas afiladas de mis quejas,

supuesto por ti abandonado,

y más dentro de mi que yo mismo estabas .


ME sanaste desde la oscuridad de tu escondite

volviendo a redoblar tu amor eterno,

evitaste mi doble muerte

y escogiste por Eucaristía tu grano de trigo .



¿ ME HAS DEJADO ?



NO sé si estoy de “algo suspendido” ...

pues se me nublan los sentidos .

La tierra no me es del todo grata

sin saber si la aborrezco,

o prefiero despedirme de ella .

ENTRE dos orillas seductoras,

Señor, me has dejado .

Ambas me hostigan y me ciegan,

escindido ... no logro tomar partido .



LOS placeres me resultan harto hostiles y enemigos,

tu invitación me resulta elevada, ¡ tan evidente !,

que soy incapaz de serte fiel enteramente .

Mi existencia es lucha entre tu gracia y mi pecado
Si accedo a mis deseos ... ¡ seguro que me pierdo !

y, si me alzo derrotado, contigo me hallo .

Así, en la fe confiado, ¡ te encuentro !



INMERSO en mi bullicio y aullido aborrecido,

¿ por qué, si oigo tu grito, no lo sigo ?

Angustiado me debato en arrepentimiento y llanto .

¡ Me interrogo !, ¡ te pregunto ! :

¿ qué culpa, Señor, tengo de mi pecado ?

Mi firme presentimiento

es ... ¡ que me extiendes tu mano 22



L A H O J A D E L Á R B O L



VOLTEABA plácidamente la mirada,

y en la última hoja del árbol talludo

fija se clavó .

Pasé un buen rato contemplando la hoja

hasta que la inmensidad del cielo azulado

se hundió en lo más hondo de mi interior

dejándome aún más anonadado

que la hoja solitaria del árbol


quedado derrotado,

o, quizá, ¡ la hoja me humilló !



CIENTOS de preguntas se envolvían

en revuelo a mi alrededor .

¿ Cómo una simple hoja me interroga

haciéndome temblar acerca de Dios ?



FIGURABA colgarme mucho más alto

que la hoja del árbol espigado

más allá del firmamento . . .

pero seguía en el suelo afincado


¡ Me interpelaba sondeando cosas de Dios !

¡ QUÉ enclaustrado se entroniza el grito de Dios !

¡ Cómo retumba, truena, relampaguea

en una pequeña hoja, o en simple flor


E L M A Y O R R E G A L O



¡ LA RESURRECCIÓN !

Si tú, ahora, quieres,

resucitarás a tus cosas, ¡ todas !,

intolerancias, penas, desgracias,

odios, pecados, quejas, venganzas . . .



HASTA el fin de los tiempos estoy con vos

todos los días naciendo, pobre viviendo,

crucificado, perdonándoos,

muriendo, resucitándoos,

¡ por amor

EL trono del cielo dejé siendo Dios,

hombre me hice como vos y por vos

para divinizaros como yo .


NADA me he reservado .

Todo os lo he entregado .

¿ Qué me devolvéis ?


P. DOMINGO ALBARRÁN

Oh, Virgen Maria ,Reina del firmamento.
Se nuestra abogada y protectora...
como brillan las estrellas en el azul cielo
así tu corazón es luz que inflama de gozo
nuestras vidas.

Oh santa virgen Maria........
se nuestro refugio en la tormenta....
nuestra calma y nuestra esperanza.
bendita madre...
Dulces son tus frutos de consolacion
para las tribulaciones de la vida.

Oh Madre mía...........!
limpia de impureza
y aleja las blasfemias
de los condenados de por vida...

Poderosa reina tuyo es el triunfo
el gozo ....en el dolor.
En ti vivimos..............
esperanzados y colmados de fervor.


Alejandro Ainciburu